jueves, 15 de septiembre de 2011

A cien mentiras de distancia


Notas melancólicas de un piano que alguna vez acompañó tu voz se resisten a abandonar mi travesía.  Tresillos de nostalgia suspiran por  el aire de tu aliento. Sí, ese que empañaba mi corazón.

Sigue sonando la efímera musicalidad de las palabras robadas al viento. Un viento que ahora lame mis cabellos convirtiéndolos en el pentagrama de mis lamentos.  Recorro anhelante el espacio infinito que nos separa, cayendo en la vorágine que la esperanza alimenta.

En mi maleta, retazos de amargor pesan demasiado para cargar con ella hasta tu audaz cobijo de lobo. 

Lejos. Astuto. Muy lejos. 
[A cien mentiras de distancia.]

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